El plan es este: visitar los Esteros del Iberá desde ambos lados y, luego, cruzar al Parque Nacional Mburucuyá. ¿Cuántos días? Yo sugiero siete, pero los que vos quieras. Vamos con la guía para este viaje.
Escribe Guille Gallishaw
Corrientes se recorta en la Mesopotamia como un rectángulo arrugado y desformado que, en el centro, se inunda y desborda por todos lados. Su corazón late al ritmo de embalsados, islas flotantes y humedales. En sus entrañas, se mueve un sinfín de animales, insectos y aves. Para los amantes de la Naturaleza, Corrientes podría ser como Disneylandia para un niño.
Pero además de Naturaleza, Corrientes es chamamé, Gauchito Gil y San La Muerte, dorados y surubíes, y mate cebado en porongos. Viajar por esta provincia te conecta con sombreros de ala ancha y redonda, y jinetes con guardamontes. Y también te conecta con el correntino, ese hombre que le imprime al castellano ese acento propio de la lengua guaraní, que convierte al español en una dulce y simpática forma de hablar.
Así, un viaje por esta provincia será una experiencia rica en naturaleza y cultura, de Este a Oeste y de Norte a Sur. Bienvenidos a la república de Corrientes…
Los puntos para visitar son Colonia Carlos Pellegrini, Concepción del Yaguareté Corá y Mburucuyá.

Los atardeceres en el medio de los esteros es una experiencia sensorial única: por los ruidos, los aromas y el paisaje
Colonia Carlos Pellegrini
No importa de qué parte del país vengas. Lo primero que hay que buscar en el mapa es Mercedes. Desde ahí sale la RP40. Es de tierra, o de greda. Con lo cual, si llueve, esperá a que se seque, salvo que sepas manejar bien una 4×4.
En Pellegrini está todo. De hecho, para conocer los esteros podrías ir sólo a este lugar. Hay un puñado de posadas y hosterías que te dan alojamiento y ofrecen excursiones. Yo recomiendo hacer al menos dos navegaciones. Y si una es de noche, pues mejor aún. El sistema suele ser así: desayunar, salir de excursión, volver a almorzar, siesta y volver a salir. Hay cabalgatas también. Del otro lado del puente Baley (de hierro, que cruza la laguna Iberá) está el Centro de Interpretación. Recomiendo visitarlo porque entendés mejor dónde estás. Ahí nomás hay un sendero que atraviesa un monte en el que viven monos aulladorres.
Concepción del Yaguareté Corá
En realidad, podría haber señalado a la localidad de San Miguel, que es una de las puertas de entrada al Parque Nacional Iberá, pero ya verán que Concepción tiene un encanto. Para llegar desde Pellegrini, hay que volver a Mercedes, pasar por el santuario del Gauchito Gil y buscar en el mapa la RN118. Digamos que estarás del otro lado de los Esteros, en la costa Este, donde es posible acceder al Parque Nacional Iberá. Hay Portales para entrar: San Nicolás, Carambola y Cambyretá. Los caminos de acceso son de tierra. Y lo mejor es hacerlo con guías locales. Uno de los factores determinantes para que Iberá se haya convertido en uno de los mejores destinos de Naturaleza del país es que se haya incluido a la comunidad. Los guías, la gastronomía bien correntina y los alojamientos le dieron una identidad potente a este destino.
Acá les dejo un link para que encuentren más información turística e útil sobre el Parque Iberá.

Parque Nacional Mburucuyá
Si esto fuera parte de uno de los libros de Elige tu propia aventura, te diría: si eliges probar tus dotes como conductor de 4×4 y tu temple como aventurero, entra al Parque Nacional Mburucuyá desde el misterioso desvío de la ruta 118; pero si en cambio quieres llegar seguro y a salvo, ve por la RP13.
Me resulta muy interesante la diferencia entre estos dos extremos de los Esteros del Iberá: es la misma provincia y el mismo ecosistema, pero ambos puntos son muy disímiles. En Colonia Carlos Pellegrini hay unas ocho posadas, muchas de ellas con excelentes servicios y una variada oferta de actividades. En cambio desde el Parque Nacional Mburucuyá, todo es agreste. De hecho, es uno de los Parques menos visitados. Dentro del Parque es posible acampar, y lo recomiendo. Pero si decidís parar en la localidad de Mburucuyá, la entrada al área protegida está a sólo diez kilómetros. Tené en cuenta que la oferta hotelera es limitada, en cantidad y calidad, pero es parte del plan. Además de la aventura de recorrer este ecosistema salvaje, te invito a sumergirte en la gastronomía local, probando chipá mbocá, mbutucá, rosquetes, chicharrón trenzado o anguyá. ✪





