No existe, pero podríamos crearla. Desde la redacción de Ochentamundos siempre estamos pensando posibles viajes, y uno de ellos es recorrer tres zonas del Gran Chaco argentino, desde Copo, pasando por El Impenetrable y terminando en el Pilcomayo. Un viaje por la región más salvaje de Argentina para seguir las huellas del Yaguareté. Si ya lo hiciste y nos querés compartir info, pues bienvenida.
Escribe Guille Gallishaw. Foto de apertura: Qaramtá, en cámara trampa. Proyecto Yaguareté – CeIBA – CONICET – Parques Nacionales – Rewilding Argentina.
No es sólo una idea. También es un desafío doble: por un lado, porque la población de jaguares del Gran Chaco es la más amenazada del país y, por otro, porque los caminos para unir los puntos no existen, al menos no de manera lineal. Además, los servicios turísticos no tienen lujo: este es un viaje en el que hay que estar preparado para comer donde se pueda, dormir en carpa o en hoteles con humedad y hormigas o bichos insólitos y recorrer lo más salvaje del monte chaqueño, en el que vas a hacer pis y no sabés si volvés vivo. Bueno, no tanto, pero casi. Veamos.
Parque Nacional Copo
El punto de partida podría ser Pampa de los Guanacos, en la esquina Noreste de Santiago del Estero. Allí hay uno o dos lugares para dormir. El hotel en el que paramos nosotros está sobre la ruta: había algo parecido a cucarachas, humedad y no me bañé porque la ducha me dio miedo de los hongos que había. No me gustaría dar el nombre, pero por lo que vimos, las otras dos opciones son similares. Hay que saber esto. De todos modos, el lugar ideal para este punto del viaje es el Destacamento El Guayacán, dentro del Parque Nacional Copo, justo en el límite con la provincia de Chaco. Allí, el área protegida cuenta con un espacio con camas, baños y parrilla. Siempre (¡SIEMPRE!), dar aviso de ingreso en la Intendencia del Parque. Entre noviembre y marzo es época de lluvias y los caminos se ponen ásperos.
Desde El Guayacán hay algunos senderos para recorrer e internarse en el monte. Ver un tigre es altamente poco probable, pero no imposible. Hay que ir atentos al suelo por posibles huellas o fecas. Hacer silencio. Apostarse. Y, mientras tanto, podés prestar atención para apreciar los monumentales ejemplares de quebracho colorado y blanco, guayacán, algarrobo, itín o mistol. Para estar atentos y con largavistas, podrías llegar a ver a la lechuza bataraza gigante, oso hormiguero, pecarí de collar, alililicucú común (megascops choliba), hurón menor, tatú carreta, ocelote, entre otros. Pero, claro, esto no es Esteros del Iberá, donde la fauna está muy a la vista. Acá, hay que pasar tiempo, hacerte parte del entorno. Esperar.
Un dato curioso: cerca de El Guayacán, pero del lado de la provincia de Chaco, está el Parque Provincial Loro Hablador. Fuimos y se los recomiendo.

El monte chaqueño, a dos kilómetros de la entrada a El Guayacán
Parque Nacional El Impenetrable
Para unir Pampa de los Guanacos con La Fidelidad, Google Maps dice que no puede ofrecer rutas. Lo mejor es ir hasta Pampa del Infierno y subir hasta Castelli por la RN95. Luego, seguir hasta Paraje La Armonía. Hasta acá, indicaciones ruteras. Si para nosotros es complicado unir estas dos áreas protegidas, imagínense para un yaguareté. De hecho, una de las causas del estado crítico de su población es la fragmentación del ambiente. Y, sobre todo, pensando que son predadores que necesitan un territorio amplio y en buen estado de conservación para sobrevivir. En la selva misionera, Proyecto Yaguareté estimó que un macho adulto se mueve en un área de, al menos, 30.000 hectáreas.
Si querés más info, acá te dejo dos artículos. Uno es un reportaje a Verónica Quiroga, Doctora en Biología especializada en el yaguareté en la región chaqueña. La otra es una nota que escribió el periodista Juan Martín Roldán acerca del jaguar.
Pero volvamos con nuestra ruta del Yaguareté. Ahora llegamos a La Armonía y estamos en el Parque Nacional El Impenetrable. El lugar es lo nuevo en turismo sustentable genuino. Hay senderos interpretativos, lugares para acampar y hasta para dormir en camas (hasta el glamping llegó al Impenetrable), se valora la gastronomía local, bien de monte. Lo mismo que las artesanías. Entonces, es salvaje, sí, pero desde su inauguración en 2017 hasta hoy, diversas ONGs junto con Parques Nacionales y las comunidades locales le dieron forma de auténtico destino de ecoturismo. Dato: hay áreas para motorhomes. Otro dato: hay yaguaretés.

Corzuela en el Parque Nacional El Impenetrable
Parque Nacional Río Pilcomayo
Desde La Armonía hay que ir hasta Laguna Blanca, ya en Formosa. Lo más simple sería ir hasta la Ciudad de Formosa y de ahí a Laguna Blanca (por rutas 95, 81, 11 y 68). Pero si están con tiempo, les dejo una idea: cruzar de Chaco a Formosa por la ruta 95, tomar la 81 hacia Las Lomitas y visitar El Bañado La Estrella. Y si les da la nafta, estirarse hasta Ingeniero Juárez y entrar a la inhóspita Reserva Natural Formosa. Pero ya verán para que están.
Laguna Blanca es la ciudad formoseña para entrar al Parque Nacional Río Pilcomayo. Lo interesante de este gran viaje que estamos proponiendo es que vas a ver una clara transición del chaco seco de Copo, al húmedo de Pilcomayo. Y en este Parque Nacional hay varias opciones para caminar y hasta acampar en zonas permitidas, que son Laguna Blanca y Estero Poí. Si bien la zona es ideal para ver aves, nosotros queremos ver tigres. Es difícil, sí, pero con suerte, paciencia y silencio, tal vez puedas ver a Mayo, el último yaguareté registrado dentro del Parque. Hasta ahora se sabe de al menos tres tigres que fueron identificados con cámaras trampa y huellas. Para elegir los nombres se hace una votación abierta. El anterior había sido nombrado como Pilco, por eso este último recibió el nombre de Mayo.
Hasta acá, apenas una idea de la Ruta del Yaguareté en la región chaqueña. Ahora hay que salir a completarla. Así que si lo hacés antes que nosotros, pues ¡nos contás! ✪

Atardecer a orillas de la Laguna Blanca, en el PN Río Pilcomayo



