Se celebra el 25 de septiembre y acá te contamos algunas curiosidades. Tomamos como fuente al Instituto de Conservación de Ballenas (ICB), que desde hace casi 30 años trabaja en la foto identificación de ballenas.
Escribe Guille Gallishaw. Fotos de Fabricio Didio.
Primero: ¿por qué se celebra el 25 de septiembre?
La fecha para el Día Nacional de la Ballena Franca Austral hace referencia al rescate de Garra, un ejemplar que quedó atrapado en las cadenas de fondeo de un catamarán, en el año 2002. Pero lo más curioso: gracias al trabajo del Instituto de Conservación de Ballenas, se supo que Garra había nacido un año antes del incidente y que era hijo de Victoria, una ballena identificada en 1971. Seguí leyendo que en esta nota te contamos, entre otras cosas, acerca de la foto identificación.
¿Por qué saltan las ballenas?
Hay varias hipótesis que sostienen las investigadoras e investigadores, pero lo más interesante es que aún es un misterio. Una de las razones posibles es que lo hagan para comunicarse, ya que el sonido que produce la caída viaja a varios kilómetros de distancia. También para demostrar fuerza y dominancia frente a otras ballenas, o incluso para liberarse de parásitos en su piel. Incluso, hasta pueden hacerlo por juego.
¿De dónde proviene su nombre?
Empecemos por el principio. Su nombre científico es Eubalaena australis. Si buscamos la etimología en el griego, Eu significa verdadera, balaena es ballena, y australis, Sur. Pertenece al orden de los cetáceos, y al suborden de los misticetos, que son las ballenas con barbas. En un reportaje que le hicimos a Florencia Vilches, bióloga del ICB, nos explicaba una diferencia:
“Odontocetos y misticetos. Los primeros son animales que tienen dientes, como los delfines, la orca o el cachalote. Y los misticetos, o cetáceos barbados, tienen barbas que les permiten alimentarse a través de la filtración. Están hechas de queratina, como nuestro pelo y nuestras uñas. Tienen asociados pelos, en los que queda retenido el alimento que filtran”.
Dato triste: se las llama francas por su nombre en inglés, right whale, que era por right whale to kill. Era la ballena ideal para cazar porque nadan lento, tienen mucha grasa y flotan al morir. Tras dos siglos de caza indiscriminada, en 1935 recibió protección internacional.
¿Cuánto miden, cuánto pesan?
Las hembras, que son más grandes que los machos, llegan a medir hasta 17 metros y a pesar entre 30 y 50 toneladas, aproximadamente. Su aleta caudal puede llegar a medir hasta cinco metros. También en palabras de Florencia Vilches: “Y si bien tienen estas dimensiones, comportamentalmente, interactúan mucho con las personas porque son animales costeros, y eso permite desarrollar la actividad de los avistajes, que es lo que se hace acá, en Puerto Pirámides. Son comportamientos diferentes a los de otras ballenas, como las jorobadas o las azules, que tienen hábitos en mar adentro y que hay que navegar mucho para verlas”.
Callosidades, vuelos y fotos
En 1970, el Dr. Roger Payne, fundador de Ocean Alliance, descubrió que cada ballena franca tiene un patrón único de callosidades en su cabeza, que varía mínimamente con los años y que permite identificar individuos, como sucede con nuestras huellas dactilares. A partir de este descubrimiento, desde 1971 se hicieron vuelos para fotografiar ballenas e identificarlas. Desde el año 2023, esos vuelos en avionetas fueron reemplazados por drones. Este trabajo de investigación es llevado adelante por el ICB junto con Ocean Alliance. Para saber más, podés checar la web del Instituto de Conservación de Ballenas.
Dato: al principio, las fotos eran tomadas con cámaras de película, con todo lo que eso implicaba: rollos, revelados, copiados. Luego, por supuesto se empezaron a tomar fotos en formato digital. Actualmente, investigadores del ICB junto con grupos de investigación de otras poblaciones de ballenas francas australes, se encuentran trabajando en el desarrollo de un algoritmo de inteligencia artificial para la identificación de individuos de esta especie.
¿Cuánto vive una ballena franca austral?
Se lo preguntamos a Florencia Vilches y esto respondió: “La fotoidentificación, mientras se sostenga a lo largo del tiempo, nos va a poder responder esa pregunta. Por ahora, sólo tenemos una estimación de entre 70 y 80 años, pero hace 47 que empezamos a fotografiar ballenas y, quizás, la ballena que fotografiamos por primera vez tenía 80 años y no lo sabemos”.✪




